El viejo continente en la academia de la UACH

Por: Mario Valdez

En tiempos donde la inmediatez parece imponerse sobre la reflexión, resulta alentador que la Universidad Autónoma de Chihuahua siga apostando por acercar a sus estudiantes y docentes a las voces más reconocidas del pensamiento contemporáneo. El reciente reconocimiento otorgado a la doctora Pastora Moreno Espinoza no es solamente una distinción personal; representa también una declaración de principios sobre el tipo de universidad que la UACH busca consolidar.

La presencia de una académica de la Universidad de Sevilla, con una trayectoria que la ha llevado por Europa, Asia y América, confirma que la educación superior no puede entenderse desde una visión localista. La generación de conocimiento es un proceso global y las universidades que aspiran a la excelencia deben mantener abiertas sus puertas al intercambio internacional.

No todos los días una institución tiene la oportunidad de reconocer a una investigadora que ha dirigido decenas de tesis doctorales, publicado libros de referencia para el periodismo contemporáneo y contribuido a la formación de generaciones enteras de comunicadores. Mucho menos cuando se trata de una figura que abrió camino para las mujeres en una disciplina históricamente dominada por hombres dentro de la academia española.

La Facultad de Filosofía y Letras ha entendido que la internacionalización no consiste únicamente en firmar convenios o participar en encuentros académicos. Se trata de generar espacios donde estudiantes y profesores puedan dialogar con quienes están marcando pauta en sus respectivas áreas del conocimiento. Ahí radica el verdadero valor de este tipo de reconocimientos.

Europa, y particularmente España, ha sido durante siglos una referencia obligada en el desarrollo de las humanidades, la filosofía, la literatura y las ciencias de la comunicación. Que una representante de esa tradición académica sea reconocida en Chihuahua habla también de la madurez alcanzada por la UACH en sus vínculos internacionales.

Resulta significativo que este reconocimiento ocurra precisamente en un momento donde el periodismo enfrenta desafíos inéditos derivados de la digitalización, la desinformación y la transformación de los modelos tradicionales de comunicación. La experiencia de académicos como Pastora Moreno Espinoza ofrece elementos valiosos para comprender los cambios que vive la profesión y los retos que enfrentarán las nuevas generaciones.

La ceremonia realizada en Quinta Gameros fue mucho más que un acto protocolario. Fue un recordatorio de que la universidad debe seguir siendo un punto de encuentro entre culturas, ideas y experiencias. La academia no reconoce fronteras cuando el objetivo es la búsqueda del conocimiento.

La presencia del viejo continente en las aulas de la UACH no debe verse como un acontecimiento aislado, sino como parte de una estrategia que fortalece el prestigio institucional y amplía los horizontes de quienes hoy se preparan en las aulas universitarias. Porque las grandes universidades no solamente forman profesionistas; construyen puentes con el mundo.

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