Por: Mario Valdez
Cuando se habla de educación superior, con frecuencia la atención se concentra en laboratorios, investigaciones, programas académicos y desarrollo tecnológico. Todo ello resulta indispensable para la formación de profesionistas capaces de enfrentar los desafíos contemporáneos. Sin embargo, existe una dimensión igualmente importante que muchas veces pasa desapercibida: la cultura.
Las universidades no solo tienen la responsabilidad de formar especialistas en distintas disciplinas. También deben contribuir al desarrollo integral de las personas, fomentar la sensibilidad social y abrir espacios para la creatividad, la reflexión y la expresión artística.
Por ello resulta positiva la realización del Festival En Corto impulsado por la Universidad Autónoma de Chihuahua y la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales.
Más allá de una muestra cinematográfica, este tipo de encuentros representan una oportunidad para que jóvenes creadores compartan su visión del mundo, sus inquietudes y las historias que consideran importantes para la sociedad.
El cine posee una capacidad singular para provocar emociones, generar reflexión y acercar realidades que muchas veces permanecen invisibles. A través de una pantalla pueden abordarse problemáticas sociales, conflictos humanos, expresiones culturales y experiencias que invitan al espectador a observar la realidad desde perspectivas distintas.
Quizá por ello las grandes películas suelen trascender el simple entretenimiento.
Se convierten en herramientas para comprender mejor nuestro entorno.
Resulta especialmente relevante que este festival esté dirigido a impulsar el talento emergente. En numerosas ocasiones los jóvenes creadores enfrentan dificultades para encontrar espacios donde mostrar su trabajo. La falta de escenarios limita el crecimiento de quienes poseen capacidad artística y creatividad, pero necesitan oportunidades para desarrollarse.
Las universidades pueden desempeñar un papel fundamental en este proceso.
No basta con enseñar técnicas o conocimientos. También es necesario crear condiciones para que los estudiantes y nuevos profesionistas puedan mostrar lo que son capaces de hacer.
La participación de directores, actores y productores en este encuentro permitirá además un intercambio de experiencias que fortalece el aprendizaje y estimula nuevas vocaciones dentro del ámbito audiovisual.
Vivimos en una época donde las plataformas digitales han multiplicado las posibilidades de producir y difundir contenidos. Sin embargo, esa misma abundancia de información hace más importante la existencia de espacios que promuevan obras con calidad, creatividad y contenido social.
La cultura sigue siendo una herramienta poderosa para fortalecer el pensamiento crítico, la identidad y el diálogo entre distintas formas de entender la realidad.
Por ello resulta acertado que la Universidad Autónoma de Chihuahua continúe impulsando actividades culturales junto a su labor académica y científica.
Porque una institución educativa cumple mejor su función cuando forma profesionistas competentes, pero también ciudadanos sensibles, críticos y capaces de apreciar las distintas manifestaciones del arte.
Al final, la educación no se construye únicamente en los salones de clase.
También se construye en los escenarios, en los libros, en la música y, por supuesto, frente a una pantalla que nos invita a pensar.
