AYER POR LA MAÑANA el secretario de Seguridad Pública del Estado, Gilberto Loya Chávez, reconoció que en el CERESO 3 de Ciudad Juárez, el CERESO 1 de Aquiles Serdán y otros centros penitenciarios existe el problema de la sobrepoblación de reos, por lo cual se está trabajando para contrarrestar esta problemática. No se necesitan tres dedos de frente para saber que la sobrepoblación es una bomba de tiempo en cualquier penitenciaría.
Unas horas después de manifestar esta problemática, en el CERESO de Aquiles Serdán se presentó una riña en la que uno de los involucrados falleció durante el traslado al hospital, demostrando con hechos que el problema es real y urgente. Se deben hacer a la brevedad los movimientos necesarios para aliviar la presión y evitar que se presente alguna desgracia.
Desde hace años se sabe que los Centros de Reinserción Social tienen una deuda pendiente con la sociedad ya que, en lugar de trabajar por la reinserción, como es su objetivo, han pasado a ser la universidad de delincuentes, dicho por sus mismos ocupantes, algo que a todas luces es de gravedad.
LA MISIÓN DE REPLANTEARSE O MORIR la entiende claramente el Partido Revolucionario Institucional. Desde el año 2000, cuando Fox irrumpió aquel histórico 2 de julio, el partido ha venido a menos y sólo se ha dedicado a administrar lo que iba quedando con cada derrota que se presentaba.
La pasada alianza con Acción Nacional también parece haber minado la vida futura del partido, así como la credibilidad en los pocos cuadros que quedaban en él, de ahí que las asambleas que se han estado presentando en los diferentes estados tengan la consigna de replantearse o morir.
El PRI es un partido experimentado, aunque mermado por la fuga de capital político a otras fuerzas, sobre todo a MORENA. Los que quedan saben que es la última oportunidad para mantener algo de vida en la institución. Los más lángaros seguramente pelearán por quedarse con lo que queda del partido para mantener unas cuantas posiciones. Es la hora cero: o realmente presentan un programa de crecimiento y formación de cuadros políticos conforme a lo que la sociedad demanda, o terminan de poner los clavos al ataúd del que ha sido, hasta el momento, la fuerza política más importante de la historia contemporánea de México.
De ese tamaño es el reto, que se ve bastante difícil, sobre todo porque tienen enfrente a su hijo rebelde, que aprendió sus mañas, las aplicó y ahora gobernará con muchos que se vieron beneficiados del partido tricolor, pero que ahora se envuelven en el guinda de la “Libertad”.
LAMENTABLE el hecho que se presentó en Ciudad Juárez, donde cinco personas perdieron la vida en un accidente automovilístico. A reserva de que las autoridades presenten los resultados de las investigaciones, la falta de pericia y la irresponsabilidad de no reconocer los errores de un accidente previo, desembocaron en la muerte de personas inocentes.
GILBERTO LOYA, secretario de Seguridad Pública, anunció que los Operativos de Alcoholimetría, o los retenes antiebrios, se estarán instalando en distintos puntos de la ciudad. Reconoció la dificultad de realizar los operativos, ya que la gente, a través de las plataformas digitales, da a conocer la ubicación de los retenes, por lo cual los conductores se disponen a tomar otras rutas. A esto nos referimos con la irresponsabilidad.
Tan solo el sábado pasado, en el retén que se colocó en la avenida de la Cantera, Loya Chávez informó que se detuvieron a 34 conductores en segundo o mayor grado de ebriedad.
¿Hipocresía? ¿Irresponsabilidad? Dice una de las 70 reglas de la política (que se puede aplicar a otras experiencias) que Poder + Inmadurez = Desgracia. En ese sentido, ¿hasta dónde llega la hipocresía de criticar al que va en exceso de velocidad, al que utiliza un celular mientras maneja, al que no respeta señalamientos, si solapamos comportamientos que también ponen en riesgo vidas humanas, aunque sea una vez por semana? Pero como dicen, la verdad no peca, pero incomoda.
